¿Puedes reclamar los gastos de tu hipoteca aún?

Una pareja revisa detenidamente los documentos y facturas de su hipoteca frente a un representante bancario en una oficina.

Durante años, miles de personas firmaron su préstamo hipotecario asumiendo una serie de gastos que el banco les imponía prácticamente de forma automática. Notaría, registro, gestoría, tasación… todo corría a cargo del cliente sin que apenas existiera posibilidad de negociación real.

Lo que entonces parecía “lo normal” acabó convirtiéndose en uno de los conflictos bancarios más importantes de los últimos años.

Y, aun así, todavía hoy hay muchísimas personas que no saben que pueden reclamar parte de ese dinero. Porque mientras algunos creen que el plazo ya pasó o que eso ya no se puede reclamar, la realidad es bastante distinta.

El Origen del Problema: Gastos impuestos por el banco.

Cuando se firmaban hipotecas hace unos años, era habitual que la escritura incluyera una cláusula que obligaba al consumidor a asumir todos los gastos derivados de la constitución del préstamo hipotecario.

El banco preparaba la operación, imponía las condiciones y, además, trasladaba al cliente todos los costes necesarios para formalizar la hipoteca.

Entre ellos, normalmente aparecían:

  • Gastos de notaría.
  • Gastos de registro.
  • Gastos de gestoría.
  • Tasación del inmueble.

El problema es que estas cláusulas comenzaron a ser consideradas abusivas por los tribunales, al entender que existía un desequilibrio importante entre banco y consumidor.

Y ahí empezó todo.

Los Tribunales cambiaron la situación.

Las resoluciones del Tribunal Supremo y posteriormente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea marcaron un antes y un después.

La idea principal se basaba en que no era válido imponer automáticamente todos los gastos al consumidor sin un reparto equilibrado.

A partir de ahí, comenzó a reconocerse el derecho de muchos hipotecados a recuperar parte de las cantidades abonadas durante la firma de su préstamo.

Pero aquí aparece uno de los puntos que más confusión sigue generando, ya que no todos los gastos se recuperan igual, ni todos los conceptos funcionan exactamente de la misma manera.

Qué gastos pueden reclamarse.

Mediante una reclamación es posible recuperar el 100% de los gastos de registro, gestoría y tasación, así como el 50% de los gastos de notaría.

Aunque cada caso debe revisarse individualmente, existen determinados conceptos que son los más habituales en este tipo de reclamaciones.

Los principales suelen ser:

🖋️ Gastos de notaría.

Normalmente pueden reclamarse parcialmente, ya que los tribunales han entendido que el interés en la escritura también beneficiaba al banco, por lo que se podría obtener el 50% del importe.

🏛️ Gastos de registro.

Aquí la situación suele ser más favorable para el consumidor, ya que la inscripción hipotecaria beneficia principalmente a la entidad bancaria, lo que hace que sea un importe reclamable a 100%.

📂 Gastos de gestoría.

En muchas hipotecas, la gestoría era impuesta directamente por el banco, por lo que también suele ser un importe reclamable al 100%.

📏 Gastos de tasación.

Este es uno de los puntos que más evolución ha tenido judicialmente y que sigue generando consultas frecuentes. En muchos casos, también puede reclamarse al 100%.

El gran miedo de estar fuera de plazo.

Probablemente la frase que más se escucha actualmente es:“creo que ya estoy fuera de plazo”.

Muchas personas dejaron pasar los años pensando que la reclamación ya no era posible o creyendo que el plazo había terminado definitivamente. Sin embargo, el debate sobre la prescripción ha sido uno de los asuntos más discutidos en los tribunales durante los últimos años.

Y precisamente por eso sigue habiendo margen para reclamar en numerosos casos.

La cuestión importante no es únicamente cuándo firmaste la hipoteca, sino analizar aspectos como:

  • Cuando se declaró abusiva la cláusula.
  • Cuando pudiste conocer realmente tus derechos.
  • O cuándo comenzó a computarse el plazo de reclamación según la doctrina más reciente.

Es decir, no existe una respuesta válida para todo el mundo, motivo por el cual hay personas con hipotecas firmadas hace muchos años que todavía están reclamando actualmente.

¿Cuánto dinero se puede recuperar?

Probablemente la frase que más se escucha actualmente es:“creo que ya estoy fuera de plazo”.

Muchas personas dejaron pasar los años pensando que la reclamación ya no era posible o creyendo que el plazo había terminado definitivamente. Sin embargo, el debate sobre la prescripción ha sido uno de los asuntos más discutidos en los tribunales durante los últimos años.

Y precisamente por eso sigue habiendo margen para reclamar en numerosos casos.

La cuestión importante no es únicamente cuándo firmaste la hipoteca, sino analizar aspectos como:

  • El importe de la hipoteca.
  • Los gastos abonados en su día.
  • La documentación conservada.
  • El criterio aplicable en cada caso concreto.

Y aquí aparece otro error bastante habitual: pensar que, si no se conservan todas las facturas, ya no pueden hacer nada. Pero no siempre es así, ya que en determinadas situaciones pueden obtenerse copias o reconstruirse parte de la documentación necesaria.

Documentación que conviene revisar.

Un abogado revisando una escritura hipotecaria y documentación bancaria en un despacho profesional para asesorar a su cliente.

Antes de iniciar cualquier reclamación, lo más importante es analizar la documentación hipotecaria, y en especial:

  • Escrituras de prestamo hipotecario.
  • Facturas de notaría.
  • Facturas de registro.
  • Gastos de gestoría.
  • Tasación.
  • Justificantes de pago.

No se trata solo de comprobar cuánto pagaste, sino de estudiar cómo estaba redactada la cláusula y qué conceptos pueden reclamarse realmente, ya que no todas las hipotecas son iguales.

Cómo se inicia el procedimiento.

En muchos casos, el proceso comienza mediante una reclamación extrajudicial frente a la entidad bancaria. A veces el banco ofrece acuerdos, y otras veces rechaza directamente la reclamación, por lo que en determinadas situaciones termina siendo necesario acudir a los tribunales.

Lo importante es entender que cada caso requiere una estrategia distinta; puede haber procedimientos relativamente sencillos y otros donde la discusión jurídica es mucho más compleja, especialmente cuando se debate el plazo de prescripción.

El error de resignarse sin revisar la hipoteca.

Mucha gente da por perdido ese dinero sin siquiera comprobar si puede reclamar, a veces por desconocimiento, otras veces porque creen que “ya es tarde”, y en muchos casos porque la información que encuentran es contradictoria.

Pero la realidad es que todavía existen consumidores recuperando gastos hipotecarios hoy en día.

Y precisamente por eso sigue siendo fundamental revisar cada situación de forma individual.

Porque entre una hipoteca que ya no puede reclamarse y otra que sí permite recuperar cantidades importantes puede haber pequeños detalles jurídicos que cambian completamente el resultado.

Una revisión puede marcar la diferencia.

Las reclamaciones de gastos hipotecarios siguen generando muchísimas dudas, especialmente por los cambios de criterio que ha habido en los últimos años.

Por eso, antes de asumir que no puedes reclamar o de aceptar cualquier respuesta del banco, conviene analizar la documentación y estudiar el caso concreto.

A veces, detrás de una escritura firmada hace años, todavía existe una cantidad importante que puede recuperarse.

Infografía visual que resume cómo reclamar los gastos de una hipoteca.
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